miércoles, 2 de julio de 2014
Declaración de Santa Cruz, COICA
Declaración de Santa Cruz COICA (Coordinadora de organizaciones indígenas Cuenca del Amazonas) 14.06.2014
Descargar: http://www.cedib.org/wp-content/uploads/2014/06/Declaracion-COICA-Santa-Cruz-11.pdf
viernes, 13 de junio de 2014
Pueblo Indígena Jivi
Pueblo
Indígena Jivi
Por: Anais Piña
Definición: La palabra jivi significa especie humana,
ser persona.
Según el censo de población del Instituto Nacional de Estadística INE
2011, en Amazonas la población jivi es de 20.020, de los cuales 10.008 son
hombres y 10.012 son mujeres.
Ubicación: El pueblo Jivi, también
llamado guahibo (denominados así por el mundo occidental), ocupa amplia región
de las sabanas y bosques entre Colombia y Venezuela. En el estado Amazonas de
Venezuela se ubican particularmente en los municipios Atures, Autana, Atabapo y
Manapiare. Por su ubicación dispersa, se ha mezclado con los criollos pero sin perder del todo su
identidad. Dentro del pueblo Jivi, algunos son nómadas, pero la mayoría de
ellos son sedentarios es decir, conviven en un territorio en común. Además son cazadores
y recolectores y cultivan el conuco así como la caza y la pesca.
El
pueblo jivi mantiene su cultura transmitiéndola a las nuevas generaciones de
forma oral, aunque algunos elementos occidentales han sido integrados a la vida
cotidiana de las comunidades y familias.
Religión: El
panteón jivi está constituido por espíritus de varios tipos, con Kuwai como creador del mundo y de los
jivi, Purunaminali como creador de los no jivi. Iwanai les enseño a construir las casas, Mosulodani las herramientas de trabajo y de caza y Modua las curiaras.
Los
rituales más importantes se realizan para la protección de los niños, quienes
son rezados por el chaman, y el de la joven que termina la reclusión impuesta
durante la primera menstruación. Tradicionalmente, la niña era encerrada en una
casita construida para esta finalidad, donde tenía una dieta especial, se le
rezaban todos los pescados para que no tuviese en el futuro problemas con ellos
y se educaba sobre las tareas de ser
esposa y madre, la abuela materna asumía gran parte de esta tarea. Actualmente,
en algunas familias y comunidades está práctica de aislamiento en una casita
separa esta en desuso y esta se realiza dentro de la misma casa de la familia
de la niña, guindando su chinchorro en un lugar apartado, cumpliéndose el resto
de las prescripciones, este tiempo de aislamiento dependerá de la conducta de
la joven puede ser una semana o un mes.
Estos
rituales tienen relación, fundamental con la vida cotidiana. Así mismo los
peces de los ríos, quienes deben ser nombrados y rezados para evitar que causen
daño a la mujer y a sus hijos futuros, estos rituales son realizados por
especialistas, chamanes y algún anciano o anciana de la comunidad, es común el
uso de collares y pulseras protectoras, sobre todo durante la infancia. Cuando los niños nacen la mama y el
papa rezan las frutas, el pescado, la curiara y todo lo que venga de la
naturaleza para pedirle permiso.
En
caso de muerte generalmente se realiza el entierro el mismo día si da tiempo si
no al día siguiente. En las afueras de la comunidad, en un lugar sagrado y que
tenga las condiciones aptas. Se relata que, tradicionalmente, los niños, (hijos
de chamanes), ancianos, chamanes y líderes de la comunidad eran enterrados
dentro de la casa, cerca del chinchorro del padre o del abuelo, para que el
espíritu de los mismos se mantenga presente dentro de la familia y de la
comunidad. Luego de ello se realiza un segundo entierro, al año de haber fallecido
la persona, en una tinaja pintada de onoto rojo, con la finalidad que el
espíritu luego de un año, pueda descansar. Sin embargo esta práctica del
segundo entierro se encuentra en desuso creciente, limitándose los jivi al
entierro primerio en una zona sagrada alejada de la comunidad.
Para
saber si la muerte ha sido producida por envidia o brujería, se lavan con agua
limpia las manos de la persona muerta,
agua que se deja durante la noche debajo de la urna o del chinchorro. Por la
mañana los chamanes y sabios de la comunidad revisan el agua para saber si la
muerte fue provocada por brujería, alguna comida etc.
La
bebida tradicional la preparan las mujeres y se llama mera, mezcla del mañoco
(una variante de casabe, molido con agua y sin alcohol). Utilizan narcóticos
como el tabaco, el yopo y el kapi. Comen carnes y huevos de morrocoy y tortuga,
que abundan en la zona.
En
lo que se refiere a las enfermedades, hay especialistas chamanicos para la
curación de las enfermedades, aunque los ancianos y muchos adultos tienen
saberes médicos que les permite curar
directamente las enfermedades menos graves. El chaman puede curar recurriendo a
la ayuda de los espíritus con quienes se comunica su alma a través de los
cantos y el trance inducido por el yopo inhalado.
Educación: para
los Jivi la educación es un proceso que surge desde la infancia, son los padres
los actores principales del proceso educativo, sin embargo, participa toda la
familia. De hecho en el caso del primer hijo se recurre a la abuela, por
ejemplo, para identificar los contenidos más importantes de la cultura. De la
misma manera se le atribuye responsabilidades educativas. Para los padres Jivi,
educar tiene que ver con dos ámbitos: las reglas de comportamiento y el saber
cultural, diferenciado por la edad tanto los contenidos como la manera de
transmitirlo, mayormente el padre se encarga de la educación de los niños y la
madre de las niñas, a través del ejemplo que estos le dan a sus hijos y de lo
que les enseñan en las actividades que realizan juntos, por ejemplo el varón va
de pesca con el papa y la niña va al rio y al conuco con la mama. Y es allí
donde se dan procesos educativos importantes.
La economía tradicional:
está constituida fundamentalmente por la agricultura de tala y quema, asociada
a actividades de caza, pesca y recolección. Se cultivan yuca dulce, yuca
amarga, maíz, frijoles, batatas, ñames, plátanos, piñas y caña de azúcar. Una
parte de los productos elaborados por los jivi son intercambiados con otros
grupos indígenas, como los piaroa, o comercializados en los mercados criollos,
sobre todo en Puerto Ayacucho, donde la presencia de familias jivi emigradas
permite a las del interior tener una base de referencia en la capital del
Estado Amazonas para realizar sus actividades urbanas (comercio, salud,
educación, compras, cobro de sueldos, etc.)
Los
jivi mantienen la tradición de construir objetos de arcilla, sobre todo ollas,
escudillas y jarras para almacenar el agua. De la misma manera, en algunas
comunidades se tejen chinchorros, catumares, cordeles y porta niños de moriche,
bejuco y algodón. Con fibras vegetales, sobre todo el moriche y las tiras de
caña, se realizan los sebucanes, las esteras y las cestas que sirven para
tamizar el mañoco y almacenar alimentos. De la madera del cedro se construyen
curiaras monóxilas, lo que impone generalmente un trabajo de grupos.
La
casa tradicional jivi es de forma ovalada o redondeada, de una sola planta, con
paredes de madera y techo de palma de moriche. Junto a ésta se encuentra
también un caney que sirve de cocina. Otro tipo de vivienda, más reciente y
actualmente mayoritaria, es de planta cuadrada con divisiones en cuartos y
paredes de ladrillo y cemento, con techo de zinc, a la que a menudo se anexa en
la parte trasera una casita de planta
Dividen
el trabajo de acuerdo con el nivel de aculturación y preparación profesional.
Sólo los jefes, chamanes y personas muy estimadas pueden tener dos y hasta tres
mujeres, pues la poligamia reviste cierto status o rango. Tallan la madera,
practican la cerámica, la cestería y la cría de aves. Participan en la
explotación de los recursos forestales de la región, en el turismo y en otras
actividades.
Saludos en Idioma Jivi:
Buenos días: Pejenia matakabai baja
Buenas tardes: Pejenia kanibiyo tsanükae
Buenas noches: Pejenia merabi tsanükae
Como está usted: Joka jamúnoo
lunes, 12 de mayo de 2014
Comunicado
de la Coordinadora de organizaciones indígenas de Amazonas (COIAM) sobre la
minería ilegal en el municipio Atabapo
·
En el día de hoy 05 de MAYO de
2014, nosotros, pueblos y comunidades indígenas de la Amazonía venezolana,
agrupados en la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de Amazonas (COIAM),
reunidos en Puerto Ayacucho, Estado Amazonas, por el presente queremos
realizar nuestras consideraciones sobre la práctica de la MINERÍA ILEGAL EN
EL MUNICIPIO ATABAPO, que afecta nuestros derechos constitucionales al
territorio (Art.119) y al ambiente sano (Art.127) declarando lo siguiente:
1.- Las organizaciones
indígenas de base quieren expresar su profunda preocupación debido a la
creciente actividad minera ilegal (minería de oro) en el Municipio Atabapo, la
cual afecta a numerosas comunidades indígenas de la región (ríos Atabapo y bajo
Ventuari) y a la propia población de San Fernando de Atabapo, quienes
vienen denunciando la minería ilegal en el cauce del río Atabapo y en toda la
zona cercana al Parque Nacional Yapacana.
2.- Durante el último año
(2013-2014) se ha observado un incremento de la minería ilegal en el cauce
del río Atabapo, mediante la utilización de embarcaciones con máquinas chupadoras
provenientes de Colombia, que utilizan métodos de dragado de las aguas del río
para la extracción de oro en aguas internacionales. El resultado de esta
actividad ha sido una evidente contaminación de las aguas prístinas del río
Atabapo por presencia de mercurio y otras sustancias tóxicas, así como la
alteración del ecosistema fluvial en general, incluyendo la vida de numerosos
peces que son fuente de alimento para las comunidades indígenas ribereñas y la
capital del Municipio, San Fernando de Atabapo.
3.- Por su parte, en toda la zona del Parque
Nacional Yapacana y bajo río Ventuari, continúan las actividades de extracción
ilegal de oro y otros minerales, en su mayoría realizadas por ciudadanos
extranjeros provenientes de Colombia y Brasil, causando graves daños
ambientales como la destrucción de grandes extensiones de selva y bosque,
alteración del curso de los ríos y contaminación por mercurio, y la afectación
de numerosos ecosistemas amazónicos.
4.- La actividad minera ilegal
en todo el Municipio Atabapo va acompañada de otras muchas ilegalidades, tales
como el contrabando de productos nacionales, el tráfico de combustible, la
prostitución y la trata de blancas, la entrada ilegal al territorio nacional de
personas foráneas, la presencia de grupos armados generadores de violencia y el
tráfico de sustancias prohibidas por la ley.
5.- Todas estas actividades
ilegales y en concreto la minería ilegal en el río Atabapo y en el Parque
Nacional Yapacana, son hechos públicos ampliamente conocidos y difundidos por
las comunidades y los medios de comunicación. En consecuencia, nos preocupa
seriamente la falta de acción efectiva por parte de las autoridades
venezolanas, para controlar el problema que afecta toda esta amplia margen
fronteriza.
6.- Hacemos un llamado a
las autoridades civiles y militares del Estado venezolano, para que tomen
acciones urgentes y coordinadas, destinadas a controlar la minería ilegal de
las llamadas “balsas chupadoras” en el río Atabapo, especialmente mediante
acciones bilaterales con Colombia, y las actividades de vigilancia y
control permanente en todo el bajo Ventuari y el Yapacana.
Organización Regional de Pueblos Indígenas de Amazonas
Kurripaco, Baniba, Warekena y Yeral del Guainía, Río Negro y Atabapo
(KUBAWY)
HORONAMI Organización Yanomami
Organización Indígena Piaroa Unidos del Sipapo (OIPUS)
Organización Ye´kuana del Alto Ventuari (KUYUNU)
Organización Mujeres Indígenas de Amazonas (OMIDA)
Asociación de Maestros Piaroa (Madoya Huarijja)
Organización Piaroa del Cataniapo “Reyö Aje”
Cabildo Inga de Amazonas
Organización Yabarana del Parucito (OIYAPAM)
Organización Pueblo Indígena Jivi Kalievirrinae (OPIJKA)
Organización Piaroa de Manapiare
Red de Jóvenes Indígenas de Amazonas
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